Información general sobre el sistema venoso y las enfermedades de las venas

El corazón bombea sangre rica en oxígeno y nutrientes a los órganos y tejidos del cuerpo a través del sistema arterial presurizado La transferencia de oxígeno y nutrientes y el intercambio con desechos celulares ocurre en los vasos sanguíneos más pequeños llamados capilares. La sangre baja en oxígeno y que transporta los desechos celulares es devuelta al corazón a través de dos sistemas venosos en las piernas. Estos consisten en venas superficiales, justo debajo de la piel y, venas profundas, ubicadas en los grandes músculos de las piernas. Estos dos sistemas están conectados por venas cortas llamadas venas perforadoras.

A diferencia del sistema arterial, que depende de la presión para mover la sangre a lo largo, el sistema venoso depende de la contracción de los músculos de las piernas que comprimen las venas y mueven la sangre hacia el corazón. En un estado saludable, las válvulas en las venas mantienen la sangre fluyendo hacia el corazón e impiden el flujo de la sangre hacia atrás.

Cómo las venas deficientes producen enfermedades de las venas

El sistema venoso bombea eficazmente la sangre de las piernas contra la gravedad a menos que las válvulas fallen y no funcionen normalmente. Ya sea en las venas superficiales o más profundas, las válvulas deficientes producen una inversión en el flujo sanguíneo de las venas, moviendo la sangre hacia los pies cuando las piernas están en reposo. La incapacidad del sistema venoso para drenar adecuadamente produce una mayor presión de la sangre (hipertensión venosa) en los vasos sanguíneos afectados que se expanden o dilatan para acomodar el aumento en el volumen sanguíneo.

Síntomas asociados a las enfermedades de las venas

A medida que la enfermedad venosa progresa, las venas más grandes se dilatan y se convierten en venas varicosas. Estas venas dilatadas pueden ejercer presión sobre los nervios causando dolor, calambres nocturnos, piernas inquietas, picazón en la piel y sensaciones inusuales en las piernas. Las venas dilatadas pueden hacer que fluya líquido en los tejidos circundantes dando como resultado hinchazón o edema. Una decoloración pardusca de la piel alrededor del tobillo y área tibial inferior, llamada hemosiderosis, puede resultar de una fuga de los productos de la descomposición de las células sanguíneas en estos tejidos. La hipertensión venosa también afecta la capacidad de la sangre de fluir a través de los lechos capilares, lo que interrumpe el intercambio de oxígeno, nutrientes y desechos celulares. La primera respuesta de los tejidos de las piernas es el espesamiento y finalmente, la muerte La última fase de la enfermedad venosa es una úlcera de la pierna por estasis venoso con la infección de la piel circundante llamada celulitis.

Factores de riesgo para venas insuficientes

Muchos factores, que incluyen la herencia, la inactividad, el envejecimiento y las ocupaciones que requieren estar de pie por períodos prolongados, pueden ser factores que contribuyen al desarrollo de las enfermedades de las venas. Otros factores comunes que predisponen al desarrollo de enfermedades de las venas son obesidad, embarazo, episodios previos de formación de coágulos sanguíneos, trauma, enfermedad, cirugía, medicación y estilo de vida sedentario. Durante el embarazo, un gran aumento en el volumen sanguíneo hace que las venas se agranden. Esto, combinado con la presión en las venas del útero en crecimiento, da lugar a la formación de arañas vasculares y venas varicosas. Las venas varicosas mejoran generalmente en un plazo de 3 meses después del parto.